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Día 17: Humildad y obediencia

Cita bíblica:

Isaías 53:7

Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.


Para meditar:

Cuando nuestro Señor Jesucristo fue angustiado y afligido, él no se defendió, no rogó que no le hicieran nada, no llamó a su Padre celestial para que lo librará de tanto dolor. Él calló y obedeció e hizo lo que sabía que fue enviado a hacer, pagar el pecado de mucho.

 

¡Qué amor tan grande de ese cordero inmolado en lugar nuestro!

Soportó toda la humillación, traición, rechazo, golpes y mucho más porque te amó y fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz

 

Filipenses 2:5-11

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

 

Cristo se humilló y fue obediente y fue exaltado por su Padre, Cristo nuestro ejemplo. En ocasiones enfrentamos situaciones difíciles y nuestro Dios nos pide obediencia, que a veces implica que seas humillado, traicionado, rechazado o menospreciado. ¿Crees que serías capaz de obedecer a tu Padre y hacer su voluntad a pesar de lo difícil de la prueba?

 

Caminar con Cristo muchas veces va a implicar sufrir, pero cuando somos dóciles y obedientes a hacer la voluntad de Dios, que es buena, agradable y perfecta, él nos ensalzará en su tiempo y a su manera, te asombrarás de ver lo que Dios te recompensará cuando eres obediente y humilde de corazón. Su amor y fidelidad es muy grande, no debemos tener temor porque él es por nosotros. Sólo nos pide que aprendamos de él a ser mansos y humildes de corazón y ser obedientes a su palabra.

 

Preguntas para reflexionar:

  • ¿Sabías que Dios acoge en sus brazos al corazón contrito y humillado? (Sal. 51:17)

  • ¿Has sacrificado algo por amor a Cristo?

  • ¿Hay algo que el Señor te está pidiendo y no lo has entregado? ¿Estarías dispuesto a obedecer?


Orar por:

  • Que Dios nos dé un corazón como el de Cristo, con humildad y obediencia.

  • Que quite todo temor de nuestro corazón por decidir seguirlo a él y agradarlo a él antes que nadie.

  • Qué agradezcamos siempre el sacrificio de Cristo y sea el centro de nuestras vidas.


Alabanza: "Jesús en el centro"

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Iglesia Cristiana Pastor de Amor / Chiclayo #640 Col. Lindavista, Ciudad de México  /  pastor.d.amor@gmail.com  /  Servicio general domingos 11:00am

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