Día 18: Sepultados con Cristo
- Pastor De Amor

- 28 ene
- 2 Min. de lectura

Cita bíblica:
Isaías 53:9
Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.
Para meditar:
¿Cuántas veces has oído acerca de la sepultura de Cristo?
Quizás han sido pocas, pero después de todo, me parece que su sepultura no es sin importancia, ¡de hecho, es el segundo punto del evangelio!
Veamos:
“Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: (1) Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que (2) fue sepultado, y que (3) resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras”
1ª Corintios 15:3-4
Nosotros, que hemos sido llamados a predicar el evangelio, es necesario que hablemos de Cristo de manera completa y darle a Él y a su obra expiatoria más importancia.
El verdadero conocimiento del Evangelio es el conocimiento de Cristo mismo. Jesús dijo:
“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.”
Juan 17:3
La palabra aquí es:
ginōskō - propiamente, conocer, especialmente a través de una experiencia personal (conocimiento de primera mano)
- Debemos conocer Su muerte por nuestros pecados, por experiencia.
- Debemos conocer Su sepultura, por experiencia.
- Debemos conocer Su resurrección, por experiencia.
Ese es el camino de salvación. Ese es el camino de la vida eterna.
Si tú no has tenido aún estas experiencias, la invitación hoy es a que conozcamos más a nuestro Señor Jesús, conozcamos a Cristo por experiencia, que muramos con Él y nos levantemos para que vivamos en Cristo y andemos en vida nueva.
“Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.” Romanos 6:4
Experimenta el principio de muerte, sepultura y resurección, que Cristo mencionó en:
Juan 12:24
De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.
Preguntas para reflexionar:
¿Qué tanto conozco a Jesús?
¿Qué espacio de crecimiento tengo en esta situación que estoy viviendo, para ser moldeado más y más al carácter de Cristo Jesús?
Orar por:
Conocer cada día más a Jesús.
Que seamos muriendo a nuestros deseos y la carne y vivamos más en su espíritu.
Que sea nuestro anhelo el ser más como Jesús.
Alabanza: "Haz mi carácter más como tú"



Comentarios