
Cita bíblica:
Pero yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de cilicio; afligí con ayuno mi alma, y mi oración se volvía a mi seno.
Salmos 35:13
Para meditar:
Al estar ayunando en este tiempo no sólo nuestro cuerpo se debilita, sino nuestra alma sufre aflicción, pero esto es de mucho provecho para nuestro espíritu porque se fortalece.
En nuestra alma se libran las batallas entre el bien y el mal, por lo tanto, el ayuno nos ayuda a que el bien gane, pero tiene un costo.
Esto es afligiendo nuestra alma en donde se encuentran entre otros los 5 sentidos del alma que son: imaginación, afectos, conciencia, razón y memoria, así que, en la medida que los afligimos, los ponemos en ayuno, nuestros sentidos espirituales: fe, amor, temor de Dios, revelación y esperanza, se fortalecerán en el Señor, teniendo victoria sobre el mal.
La imaginación tiene un ministerio de inspiración a creer y obedecer a Dios, imaginando a través de la fe, que es la convicción de lo que no se ve en lo natural, pero sí con los ojos espirituales de la fe,
la respuesta de Dios a tus oraciones y necesidades.
Al poner en ayuno nuestra imaginación, no dejaremos que Satanás gane control de nuestra imaginación, trayendo malvadas imaginaciones de temor y duda, que hacen volar extremadamente nuestra
imaginación hacia el destino negativo.
Jeremías 7:24 rva “Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus consejos, en la dureza (en la imaginación) de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia adelante”
Entonces el camino a la victoria es lo que Pablo le escribió a los corintios:
1ª Corintios 10:4-5 rvr1960 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos (imaginaciones) y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.
Así que anímate hermano, pasa este tiempo en la palabra, sólo imagínate lo que Dios te ha prometido en ella y heredarás tu destino positivo. La tierra prometida. Pon en aflicción tu mala imaginación y fortalece la buena imaginación con la poderosa arma de la fe, en ayuno y oración
Preguntas para reflexionar:
¿Cuándo enfrento una circunstancia adversa en dónde enfoco mi imaginación?
¿Qué necesito desarrollar para tener una imaginación conforme a la de Dios?
Orar por:
Aniquilar las imaginaciones negativas.
Porque Dios aumente nuestra fe.
Alabanza: ¨Más grande de lo que imagino”