
Agua de vida
Cita bíblica:
Apocalipsis 21:6
Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.
Para meditar:
En este tiempo donde hemos quedado sin fuerzas y en ocasiones nos hemos sentidos secos y sin vida, donde muchas de las cosas que antes teníamos se han terminado o han cambiado, te invito a recordar que tenemos una fuente interminable para nuestras vidas. La Puerta de las Aguas, nos habla no sólo de agua en singular sino aguas en plural, y aguas que refrescan y limpian. Aguas vivas, fluyendo constantemente para nuestra vida física y para nuestra vida espiritual.
Nehemías nos dice que fueron restauradas por los que habitaban en Ofel y esto nos habla de fortaleza, de una torre que se mantiene firme para proteger, es un tiempo de restauración en nuestras vidas, para venir y levantarnos nuevamente y mantenernos de pie.
La palabra de Dios es nuestra inagotable agua de vida que nos da el consejo y la sabiduría de nuestro Dios para saber cómo y cuándo resolver cada cosa que nos hace falta, para limpiar y quitar todo lo que nos estorba; para mantenernos firmes en Dios y en sus promesas. Cristo se revela a nuestra vida en su Palabra, él mismo es la palabra que nos da todas las repuestas para tener ánimo y recobrar nuestro vigor.
No es ninguna casualidad que afuera, junto a la Puerta de las Aguas es donde Esdras leyera el libro de la ley, Encontraremos entonces en las escrituras la verdad y seremos verdaderamente libres (Jn. 8:32). Tener un contacto diario y constante con su palabra nos traerá ese principio de restauración en este tiempo para saber cómo resolver cada situación que necesitemos.
¡Ánimo, en Cristo y su Palabra están todas las respuestas para tu vida!
Preguntas para reflexionar:
· ¿Es la palabra de Dios tu alimento diario en este tiempo de ayuno?
· ¿Qué áreas de tu vida necesitan frescura y limpieza para que cobres vida?
· ¿Qué respuesta necesitas para recibir las promesas que Dios te ha dado?
Orar por:
· Pedir a Dios que mi corazón anhele leer más su palabra cada día.
· Buscar primeramente cada duda, pregunta y respuesta en su palabra.
· Que mi corazón tenga la revelación clara de su voluntad para mis necesidades.
· Que mi corazón acepte la palabra y la pueda poner por obra.
Alabanza: Deseo eterno
https://www.youtube.com/watch?v=fHWU5Yzzkwc
La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.
Colosenses 3:16